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Con reparación de libros se busca fortalecer la lectura en Santander

Líderes comunitarios de Bucaramanga, y el área metropolitana, restauraron decenas de libros gracias a los talleres dictados por World Vision y el Banco de la República. Una iniciativa que fortalece los procesos de lectura y escritura, llevados a cabo en las comunidades más vulnerables.

2018-09-12
Las voluntarias también se unen a la reparación de libros Las voluntarias también se unen a la reparación de libros

Con la llegada de nuevas tecnologías se ha quedado corto el tiempo que niños y niñas le dedican a la lectura; a tal punto que muchos libros empiezan a degradarse, y con estos, también la historia y patrimonio que contienen. World Vision, ONG con presencia desde hace 40 años en el país, y el área cultural del Banco de la República, lideran capacitaciones a promotores educativos de las comunidades más vulnerables con el fin de que adquieran pautas para reparar los libros; así como también, herramientas pedagógicas que les permita fomentar hábitos de lectura fortaleciendo habilidades y destrezas en la niñez y adolescencia.

Inicialmente fueron diez voluntarios comunitarios o promotores educativos, que adelantan procesos de formación en lectura y escritura, los que participaron en esta iniciativa de reparación de los cuentos, novelas, guías escolares, entre otros documentos; para que luego puedan ser aprovechados por niños y niñas, de 6 a 11 años, de diferentes comunidades en la capital santandereana. En ese sentido, serán los promotores los encargados de multiplicar sus conocimientos y animar a las familias para que se motiven a reencontrarse con los libros y bibliotecas municipales.

Jornada de reparación de libros
Jornada de reparación de libros

“Nunca imaginé que con una lija podría recuperar los tres cortes de un libro, el superior, inferior y delantero. Estaba por dañarse y ahora podré usarlos en los talleres que dicto en comunidad”, asegura María Otilia, una mujer de 61 años que habilita un espacio en su barrio para que estudiantes puedan tomar un libro y compartir las historias que conocen a través de la lectura.

Según una encuesta realizada a nivel nacional y publicado por el Dane, los niños y niñas entre 5 y 11 años leen en promedio 3,2 libros al año. Una cifra positiva que refleja cómo ha ido
aumentando el gusto por los libros; en parte, gracias al esfuerzo que hacen varias organizaciones para promover actividades que contribuyen a la formación integral de las nuevas generaciones. Así mismo, con el acercamiento a la lectura se potencia el conocimiento, las aptitudes y se logra tener una distancia de prácticas violentas, que sin duda, afectan el desarrollo de la niñez.